Barrera sanitaria: Patagonia marca el estatus sanitario a seguir

Compartimos la nota de opinión del Ing. Agr. Diego García Rambeaud, presidente de la SRN, que acompañaron el artículo de tapa del diario Río Negro.

Argentina cuenta con una región sanitaria de estatus diferenciado, superior al resto del país, el cual es necesario destacar. Patagonia, producto del cuidado regional mediante la Fundación Barrera Patagónica (FUNBAPA) zoofitosanitaria, sobre el Río Colorado y Barrancas, ha logrado ser homologada por la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE), y reconocida por la Unión Europea (UE), Estados Unidos, el SAG de Chile, como libre de enfermedades cuarentenarias que condicionan los mercados internacionales. 

En esfuerzo público y privado, por más de 20 años se ha custodiado la sanidad de los animales ungulados, de “pezuña hendida”, tales como bovinos, ovinos, caprinos, porcinos, cérvidos, camélidos, entre otros, susceptibles a la fiebre aftosa, que representan el grueso de la producción ganadera extensiva de la Patagonia.

El país convive con dos estatus sanitarios respecto a esta enfermedad. Del río Colorado hacia el norte se vacuna anualmente los rodeos. Al sur, desde el año 2013 la Patagonia es libre de aftosa sin vacunación en toda su extensión. Un estatus superior, logrado tras muchos años de intenso trabajo conjunto.

La aftosa es un virus que se transmite rápidamente y provoca fiebre, úlceras en la lengua, labios y pezuña de los animales; siendo el sacrificio de los animales contagiados, como así también de los que han tenido contactos con ellos, el freno y control de un brote. La Organización Mundial de la Sanidad Animal indicó que “la fiebre aftosa es una enfermedad vírica grave del rebaño, sumamente contagiosa y de repercusiones económicas considerables”.


La ganadería en Patagonia muestra un crecimiento sostenido (Inf. FUNBAPA/INTA 2020), desde el criador hasta el frigorífico, beneficiando en su camino a toda la cadena de producción y sectores vinculados. Luego de años de sequía, y mostrando el tesón en las convicciones del sector, los stocks ganaderos han incrementado su número y mejorado los índices productivos. Más tecnología aplicada en el manejo del campo permite contabilizar hoy una mayor cantidad de cabezas, mejores índices de destete, mayor cantidad de kilos producidos, lo cual muestra a las claras los objetivos de maximizar la eficiencia en el sistema. A su vez, la calidad y cantidad de agua en los fértiles valles irrigados, el manejo y la distribución racional de las mismas, garantizan el abastecimiento complementario del sistema extensivo de producción de forma sustentable, mediante las recrías en pasturas y terminación en feedlot. 

A simple vista el escenario es claro y virtuoso, ¿qué falta? 

Luego de estos años y en búsqueda del promisorio mercado exportador, se necesita claridad en el objetivo de valorización de lo logrado, y conquista de mercados internacionales. Chile, China, Unión Europea, entre otros, no sacian su necesidad de proteína animal que nuestros productores bien saben hacer. 

Las políticas Nacionales y Provinciales deben promover la producción y también a las plantas de faena con los avales necesarios para despostar y clasificar lo que se consume en nuestro gran mercado interno, y lo que se exporta, y que hoy significa mayormente cortes que nuestro mercado interno no consume y que logra incrementar la oferta de carne a través de la descarga en los campos de animales improductivos (Vacas/Toros de Refugo) que dan lugar a una mayor producción de terneros, que luego termina en la mesa de los argentinos.

Si se logran estas metas de comercio internacional fluido, se logrará el objetivo más valorado y ansiado por los habitantes de nuestra región: el consumo de los cortes preferidos por los Argentinos estará abastecido y garantizado a precios razonables, considerando la tipificación y desglose que se realiza.

Es hora de poner en valor el trabajo de tantos años, sin caer en análisis parciales cortoplacistas, ni sesgados, siendo claros en la visión productiva de largo plazo. El cuidado del logro sanitario se sustenta en el fortalecimiento de la barrera, destacando que por cada dólar que se invierte en ella, se generan 4,78 dólares en el sector (Inf. FUNBAPA INTA 2020).

Fernando Sanchez