
Muy buenos días a todos.
La Comisión Directiva de la Sociedad Rural de Neuquén les da la bienvenida a todos quienes nos acompañan en este predio hoy, otro domingo de enero para vivir el último día de esta Exposición que hacemos nosotros, la gente de campo de la provincia de Neuquén desde hace 92 años, casi sin interrupciones. Recibimos a todos con las tranqueras abiertas, a la familia y amigos de hace años, a quienes trabajan con nosotros día a día en el campo, a nuestros vecinos del pueblo, y también a quienes no nos conocen y están por acá por primera vez. A todos, un saludo cordial y el agradecimiento por su compañía hoy.
Agradecemos la presencia hoy en esta tribuna a nuestras autoridades….
Hace un año, un día como hoy, nos despedíamos de esta Exposición y regresábamos a nuestras casas sin tener idea de que, apenas unos días después, se desencadenaría el peor incendio de la historia de la provincia de Neuquén, el del Valle de Magdalena, acá nomás, apenas a unos kilómetros de donde estamos hoy… Se quemaron más de 24.000 hectáreas de ecosistema cordillerano, de bosque, de parques, de campo de Neuquén… miles de metros de alambrados, máquinas… Hubo riesgo de avance sobre zonas pobladas y se tuvo que evacuar parcialmente a las comunidades Aucapan y Chiquilihuin… Trabajamos todos, y mucho, para frenarlo…durante más de un mes cientos de personas suspendimos nuestras vidas y quehaceres normales y estuvimos ocupados con este fuego tremendo. Muchos en la línea del fuego exponiendo sus vidas, otros en la logística, en el área técnica, en los medios aéreos, en los campamentos, en el aeropuerto, en las comunicaciones, acá en la rural, con los suministros, en los campos, en los vehículos, yendo y viniendo, llevando, trayendo, coordinando, consiguiendo, gestionando, mediando…
Hoy, un año después, mirando para atrás, creemos que, a pesar del desastre que fue, este incendio nos enseñó muchísimo a todos. Hoy estamos más preparados, hoy sabemos que lo mejor es reaccionar enseguida con todo lo que tenemos ni bien se ve la primera columna de humo, sin especular ni esperar hasta mañana; hoy sabemos que tenemos que estar preparados, equipados, comunicados y coordinados entre todos: particulares, campos, comunidades, brigadistas, autoridades, parques nacionales y provinciales… Aprendimos que no somos todos iguales, pero que podemos trabajar juntos… Que nadie es el dueño del fuego, que los incendios no discriminan, sabemos dónde arrancan y nunca donde terminan y que, frente a semejante demostración de fuerza de los elementos, la humildad y la calma que da la experiencia, son imprescindibles para tomar las decisiones adecuadas…
También, que es responsabilidad de todos prevenir y actuar rápida y coordinadamente a la hora de detectar un foco. Todos tenemos que saber cuál es nuestro rol y qué tenemos que hacer y también qué NO tenemos que hacer para no ser un estorbo y complicar las cosas. En ese sentido hemos organizado, en conjunto con la Fundación Tierras Patagónicas, capacitaciones al personal de los campos y pobladores rurales en Quillén, Loncopué y Malleo, y también en el marco de la Expo Bovinos 2025 se hizo en este predio una demostración comparativa de equipos de ataque rápido, esos elementos tan útiles en los primeros momentos de un fuego.
Desde hace más de 1 año, esta Sociedad Rural, en conjunto con la FTP comenzó a armar y coordinar un grupo de alertas donde están los referentes de casi todos los campos de la provincia y los jefes Regionales del Sistema Provincial de Manejo del Fuego. Este grupo de aviso ha colaborado en que la respuesta ante un foco sea muchísimo más rápida y efectiva, además de recopilar en un mapa información de accesos, contactos y recursos que se ponen a disposición en caso de necesidad. Invitamos a los campos que aún no se han sumado, a hacerlo y aportar sus datos para una mejor organización y logística.
Hoy Neuquén y gran parte de la Patagonia están en Emergencia Ígnea, esto significa que no está permitido hacer fuego en ningún lado y que todos debemos estar alertas. Les pedimos a todos que extremen los cuidados y nos ayuden a difundir este mensaje. Por la convergencia de condiciones (calor, sequía, baja humedad ambiental) el riesgo es extremo y cualquier descuido puede provocar un incendio.
A raíz del incendio de Magdalena, el gobierno provincial presentó en la Legislatura el proyecto de ley de Creación del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, con objetivos loables, pero con algunos aspectos que nos preocuparon como propietarios y pobladores rurales.
Por eso fuimos a la Comisión de Ambiente de la Legislatura y presentamos a los señores diputados nuestras opiniones, llevamos análisis de profesionales y aportamos textos alternativos para mejorar la redacción, para así lograr una Ley que no genere contradicciones con otras normas, que no superponga áreas de incumbencia, y, sobre todo, que respete derechos fundamentales de los ciudadanos y propietarios.
Una buena ley es aquella que trasciende más allá de las personas o gestiones que la proponen, que se piensa para ordenar y no para castigar, y lleva a cumplir los objetivos que le dieron origen de manera simple, justa y sin complicaciones, teniendo en cuenta las diferentes realidades regionales, ambientales y de tenencia de la tierra.
Ya votada y promulgada la Ley 3555, queda elaborar la reglamentación, que es, ni más ni menos el cómo se va a llevar a la práctica la aplicación de esta norma. Si aún estamos a tiempo, solicitamos ser convocados para colaborar en este proceso de redacción.
Somos los que estamos en el campo y esta ley nos involucra de lleno como propietarios, como pobladores rurales y como gente de experiencia en incendios y conocedora de la geografía del interior. Queremos ayudar a la autoridad de aplicación de esta Ley a que tenga una reglamentación clara, concreta y sin ambigüedades. Queremos evitar redacciones difusas que generen dudas sobre sus alcances en momentos claves donde ejecutar es más importante que discutir…. impidiendo que la Ley cumpla con eficacia sus objetivos.
Todos acá queremos evitar incendios, la gente del campo es la primera en querer proteger su tierra, porque es nuestra fuente de trabajo y nuestro hogar, nuestra vida entera está en el campo. Por eso nuestra intención siempre es y será colaborar, nunca poner palos en la rueda, pero necesitamos que se nos tenga en cuenta y se nos escuche.
Ya pasando a otro tema, una cuestión que nos tuvo ocupados gran parte del año como entidad representante del campo regional, fue la defensa del Status Sanitario Patagónico, el de Libre de Aftosa Sin Vacunación, logrado y mantenido con gran esfuerzo público-privado desde hace más de 20 años.
El 18 de marzo del año pasado nos despertábamos sorprendidos con la promulgación de la Res 180 del SENASA que flexibilizaba la Barrera fitozoosanitaria del Rio Colorado, con el teórico objetivo de bajar los precios de la carne en la región, permitiendo a los frigoríficos del resto del país ingresar a nuestra zona con carne con hueso. Esta decisión ponía… y sigue poniendo en riesgo nuestros rodeos, que llevan años sin inmunizarse contra la fiebre aftosa.
Al conocerse esta Resolución en plena época de zafra de terneros en la región, se generó un clima de tal incertidumbre que paralizó las operaciones comerciales y afectó fuertemente los precios…provocando un impacto negativo muy importante en la economía rural, y que aún hoy tiene secuelas en los campos, sobretodo en los de menor escala, los pequeños productores.
En conjunto con las otras sociedades rurales del sur del rio Colorado, conformamos el Bloque Rural Patagónico, para tener más fuerza y una voz uniforme para hacer oír el reclamo agropecuario de una región que, como se nos dijo en alguna reunión en Buenos Aires, solo tiene el 4% de los RENSPA del país…. Pero vivimos en la Patagonia, que representa el 33% de la superficie total de la Argentina, una superficie enorme, con tremendos desafíos para producir por clima, distancias, etc., y donde la ganadería es motivo de arraigo y presencia argentina en el interior. Eso es lo que defendemos, si la ganadería en la Patagonia deja de ser rentable y ya no ofrece una vida digna a la gente de campo, lamentablemente tendremos miles de km2 vacíos y sin gente, que se habrá ido a las ciudades en busca de una oportunidad. En gran parte de esta región, la ganadería es la única actividad económica posible para las familias que la poblamos.
Por eso la protección sanitaria de los rodeos patagónicos es tan importante y la defendimos, defendemos y defenderemos siempre. Los rodeos de vacas y las majadas de ovejas son fuente de vida, arraigo y ejercicio real de la soberanía en esta región tan vasta e inhóspita en tantos lugares. Por eso cualquier norma o decisión que la ponga en riesgo encontrará en nosotros una oposición firme, aunque no seamos siempre escuchados ni tenidos en cuenta.
Agradecemos la reacción inmediata de apoyo y defensa de la producción regional que tuvo el poder ejecutivo provincial desde el inicio de esta situación, logrando la suspensión de la implementación de la resolución por 90 días en aquel primer momento. No podemos decir lo mismo de la mayoría de nuestros legisladores provinciales, a quienes fuimos a solicitar una declaración de apoyo, sin éxito, cuando todas las legislaturas de provincias vecinas se manifestaron sin dudar en apoyo de sus productores.
También agradecemos especialmente el acompañamiento durante todo ese proceso de la Sociedad Rural Argentina, nuestra entidad madre, a través de su presidente Nicolás Pino, y su apoyo explícito al respecto durante la Exposición Rural en Palermo.
Debo decir que, como todos seguramente saben, a pesar de nuestra lucha y nuestros intentos de torcer la decisión nacional respecto a la barrera sanitaria, hoy las planchas de asado vacuno y reses completas de ganado menor entran a la Patagonia.
En la última reunión en Buenos Aires, tuvimos la palabra y compromiso de la presidente del Senasa que, de ahora en más, las decisiones se tomarían de manera consensuada con los productores involucrados. En honor a ello, justamente el miércoles, acá en nuestro predio, se llevó a cabo la reunión de la Mesa Consultiva de SENASA región Patagonia (roja), organizada y convocada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación con presencia de sus autoridades, y representantes de entidades agropecuarias, gobiernos provinciales de la región, representantes del INTA y demás funcionarios.
Se trataron temas sanitarios de interés regional, especialmente la situación de status sanitario, donde quedó claro que no habrá más modificaciones sin consenso previo de todos los actores público-privados de la región; y del plan de control de sarna ovina, donde se acordó coordinar acciones entre las provincias patagónicas y la SAGyP y SENASA, a fin de avanzar en un plan regional integral, evitando acciones provinciales aisladas.
Confiamos en que se tomarán en cuenta nuestras opiniones y experiencia, y que este sea el comienzo de una relación de diálogo y decisiones consensuadas.
Este miércoles también nos reunimos como Bloque Rural Patagónico con las autoridades de la SAGyP para plantear situaciones y problemáticas regionales. Celebramos el fortaleciendo de esta unión regional del campo patagónico y confiamos en que dé frutos concretos en soluciones y acompañamiento para los productores de esta zona.
El invierno 2025 fue uno de los más secos que recordamos, las nevadas que cayeron fueron insignificantes y no alcanzaron ni siquiera para mantener los cerros blancos para la temporada invernal. “La cordillera se ve negra”, decíamos preocupados cuando nos encontrábamos con algún vecino…es que esta situación, que, aunque hace que el invierno sea más suave y menos crudo, trae una consecuencia muy complicada: la escasez de nieve y hielo en las cumbres hace que no se recarguen las napas más abajo, que los arroyos y ríos mermen sus caudales y que muchas vertientes se sequen, dejando sin agua de bebida a los animales, causando debilidad y mortandad.
El pasto que nació en la primavera con la escasa agua que quedaba, se consumió enseguida o está muy seco ya y no hay suficiente agua en el suelo para que vuelva a reverdecer.
Ante esta situación de escasez de forraje y agua, y viendo que la primavera avanzaba y se acercaba el verano con sus altas temperaturas, fue necesario solicitar la declaración temprana de Emergencia por sequía en la provincia. Lo hicimos en forma conjunta con la Cooperativa Agropecuaria de Pequeños productores de la Zona Centro, y el gobierno provincial rápidamente nos llamó a una mesa y se armó un plan de contingencia, asistencia y financiamiento para los distintos estratos de productores.
Gracias a la gestión de la provincia de Neuquén, hace unos días también el gobierno nacional se sumó al acompañamiento, a través de la homologación de la Emergencia por Sequía que implica prórrogas por un año de vencimientos de impuestos, suspensión de ejecuciones y algunos otros beneficios para los contribuyentes rurales. Se agradecen estos alivios en el marco de esta situación compleja.
A pesar de tener un muy buen plan de acciones para aliviar la emergencia, tal vez la burocracia estructural y los incontables pasos legales para lograr concretarlo, hizo que este programa de acompañamiento se esté efectivizando bastante más tarde de lo previsto.
Como consecuencia de este retraso en los incentivos a las ventas, y sumado a la partida adelantada de los arreos por falta de agua en las invernadas, muchos animales improductivos y de refugo hoy estén en las veranadas compitiendo por el escaso recurso de pasto y agua con aquellos animales que están amamantando una cría, en lugar de haberse vendido antes de subir a la cordillera, aliviando así la carga y la presión de pastoreo en un año con los pastizales tan frágiles y escasos.
Esta temporada extremadamente seca nos obligará a bajar antes con las tropas y adecuar el manejo para aliviar a las madres antes del invierno, con destetes anticipados y, ahora si, descargar los campos ante un invierno sin pasto en las invernadas. Dios quiera que este año, vuelvan cuanto antes las lluvias y la nieve sea abundante para recomponer las pasturas y retomar un ciclo productivo normal.
A pesar de los importantes avances a través del Plan de Titularización de Tierras en marcha, las miles de hectáreas de tierras fiscales de la provincia que aún no tienen propietarios, complican el manejo con buenas prácticas y se aceleran los procesos erosión que degradan nuestros suelos, más aún en períodos de sequía como el que atravesamos. Reconocemos el esfuerzo y trabajo de la Dirección Provincial de Tierras, pero urge acelerar los procesos de otorgamiento de títulos de propiedad a aquellos pobladores que están en condiciones de obtenerlo, para que, lo antes posible, esos campos empiecen a ser cuidados y manejados como una propiedad privada: nadie va a cuidar bien algo que no está seguro que le pertenece y que lo tiene que compartir con otros, imposibilitando el manejo. En cambio, al estar asegurada la propiedad y la continuidad de una tierra en manos de una familia trabajadora, ésta encarará las mejoras necesarias para crecer como productor y asegurar un futuro para su descendencia. Esto beneficia no solo a esa familia, sino que el círculo virtuoso se extiende a los vecinos, a la región y finalmente a la sociedad neuquina en su conjunto, con mayor dignidad de los pobladores rurales, más y mejor producción, mayor seguridad jurídica y un manejo sustentable y racional de los recursos naturales, hoy devastados en varias regiones por décadas de manejo inadecuado.
Es imprescindible adaptar la carga animal a lo que estos campos pueden soportar, para intentar frenar el importante proceso de degradación que está ocurriendo
Mantener la calidad de la cobertura vegetal a lo largo de las cuencas hídricas favorece la retención del agua y su liberación progresiva a los arroyos y ríos, regulando los caudales y evitando escurrimientos excesivos. Los mallines funcionan como verdaderas esponjas naturales en la cordillera y precordillera, ayudando al buen funcionamiento de los ciclos hidrológicos y regulando los cauces de las cuencas. Se debe acompañar a aquellos campos con un buen manejo pastoril que por décadas han trabajado en ese tipo de mejoramientos, porque, además de aumentar la producción de la provincia y generar empleo rural genuino, logran que los arroyos no arrastren sedimentos y corran naturalmente sin provocar erosión.
En estos días nos hemos reunido con autoridades de la Secretaría de Producción de la provincia, conducida por quien hasta hace pocos meses fuera secretario de nuestra institución y también su presidente. Escuchamos planes coherentes, realistas y vemos firmeza, muchas ganas de ordenar, innovar y de hacer más fáciles y eficientes los procesos para que la producción agropecuaria de la provincia crezca y se fortalezca a través del sector privado del campo y su cadena de valor.
Esta cadena de valor necesita reglas claras y condiciones convenientes que apoyen, acompañen y promuevan su actividad dentro de la ley. La formalización de ésta en su conjunto reflejará índices de producción que sorprenderán a más de uno. Es indispensable que se tomen medidas para que esto suceda.
En los últimos años hemos escuchado con atención al Gobernador cuando plantea que Neuquén debe mirarse más allá del petróleo, y compartimos plenamente esa visión. Nuestra provincia no es solo energía: también es producción, alimento, trabajo rural y soberanía territorial. La ganadería, la agricultura y la vida en el interior profundo sostienen familias, arraigo y presencia argentina en millones de hectáreas donde no hay otra actividad posible. Por eso creemos que el sector rural debe ser parte central del modelo de desarrollo provincial: invertir en el campo es invertir en empleo genuino, en equilibrio ambiental, en seguridad alimentaria y en un Neuquén más diverso, más federal y con oportunidades para todos sus habitantes.
A nivel nacional, acompañamos el rumbo de apertura, celebramos los acuerdos fronteros afuera que nos permitirán potenciar la salida al mundo de nuestra producción, y esperamos que la estabilidad que vamos alcanzando se mantenga en el tiempo y nos permita prever y proyectar a largo plazo. La previsibilidad, la seguridad juridica y las reglas claras son condiciones fundamentales para avanzar, más en nuestro sector, con ciclos productivos tan largos. Ojalá se logren los acuerdos internos necesarios para que nuestro país pueda permanecer en el camino del progreso y el crecimiento a través del trabajo, y que se termine de una vez, se juzgue y sancione la corrupción que tanto daño le ha hecho al país, por el bien de todos nosotros, que habitamos y forjamos esta Patria.
La Sociedad Rural del Neuquén es una institución con casi un siglo de historia, pero también con una mirada actual y dinámica. Trabajamos con una agenda sostenida y convencidos de que una entidad fuerte y ordenada es la mejor herramienta para representar al sector y generar confianza en la sociedad.
Para esta comisión directiva de la Rural, poder ser la voz de los productores rurales es muy importante, es nuestra función y la asumimos con mucha responsabilidad. Para ello, generamos visitas, reuniones y encuentros en diferentes puntos de la provincia, con el objetivo de conocer, escuchar y ver de cerca las diferentes situaciones que se plantean en cada región. Esto nos ha acercado a gente del campo que ni siquiera sabía de la existencia de esta entidad, o tenía una visión errónea de nuestra función…
Esta es una asociación civil sin fines de lucro, creada por pioneros que, desde su fundación en 1933, se mantiene y gestiona totalmente por medio de las cuotas de sus socios que son, en su mayoría, los productores rurales de la provincia de Neuquén.
Nuestras gestiones no son solo para nuestros socios actuales, también nos interesa que a todo el sector rural le vaya bien y progrese, para que el campo siga siendo atractivo para vivir, trabajar y poblar el interior… Por eso trabajamos mano a mano con los productores de distintas escalas de la provincia, sin distinción, solo con la condición de que tengan ambición de progresar con trabajo y esfuerzo genuino, sin esperar la asistencia constante del Estado.
En esas reuniones suelen aparecer problemáticas que se sufren en silencio, por pensar tal vez que no hay solución o por creer que solo nos pasa a nosotros.… Un ejemplo de ellos es el ataque de perros a las majadas y a los rodeos, en especial de los campos y chacras cercanas a los pueblos y ciudades. Muchos de nosotros pasamos días y noches enteras protegiendo a nuestros animales de esos ataques, que provocan muertes o animales mutilados de por vida.
Como no hay datos oficiales sobre estas cosas, la SRN realizó una encuesta simple entre los productores a su alcance…. y nos sorprendimos por la cantidad de casos similares a lo largo y ancho de la provincia.
No esperemos a llegar al extremo de la provincia de Tierra del Fuego, donde ya los perros se asilvestraron y vagan en jaurías diezmando todo a su paso, obligando a los campos a abandonar la producción. Reaccionemos y actuemos antes de que sea demasiado tarde. Los perros son animales domésticos y deben estar bajo la custodia y el cuidado de sus dueños, no sueltos en las calles o saliendo a los campos de los alrededores. Otro matiz muy importante en esto, si el daño a los productores no fuera suficiente, son las enfermedades transmitidas por los perros como la hidatidosis, muy presente en la provincia, con casos cada vez más graves y también el daño ocasionado a la fauna nativa. Se deben tomar cartas en el asunto de manera seria y continua en el tiempo, cada uno desde su lugar: los dueños de perros ejerciendo una tenencia responsable; y los municipios, a través de sus bromatologías junto con la cartera provincial de Salud. Debemos hacernos cargo de la cantidad exorbitante de perros que deambulan en los centros urbanos y ocuparnos antes que sea inmanejable.
Este es solo un ejemplo de tantos otros temas que surgen en estas reuniones entre gente de campo. Hay muchas otras situaciones a resolver.
La seguridad rural es una condición básica para poder producir y vivir en el campo. El abigeato, los animales sueltos, las usurpaciones y la falta de sanciones a los que contrarían la ley, afectan directamente a las familias rurales y a la producción. Trabajamos permanentemente para que estos temas estén en la agenda pública y se aborden con seriedad.
Seguimos insistiendo en que es necesaria una revisión del rol de la Justicia en la Seguridad rural. De nada sirven todos los esfuerzos de las fuerzas del orden si no hay una continuidad en la aplicación de las leyes por parte de los fiscales y jueces que toman intervención. Lamentamos que la mayoría de las denuncias radicadas en las comisarías, terminen su camino ahí mismo, sin siquiera haber sido consideradas en el siguiente paso legal.
Si bien han mermado en cantidad y virulencia desde hace un tiempo las usurpaciones de campos, hay varios casos residuales importantes que no terminan de resolverse, que pueden agravarse y sentar precedentes complejos. Instamos a las autoridades a hacer cumplir las leyes que nos rigen a todos por igual y tomar una postura clara y coherente en todas las líneas de gobierno, sin contradicciones.
Este viernes que pasó, acá en la Rural, hicimos otra edición de la Mesa del Campo Neuquino, a la que convocamos a productores rurales de toda la provincia a juntarnos acá en nuestra casa. En las mesas de trabajo esta vez dividimos los temas pendientes en los que dependen de gestiones ante las autoridades de los que dependen de acciones y organización nuestras, de los que trabajamos en el campo. Delineamos acciones para los tiempos que vienen y también convocamos a trabajar en las distintas áreas a aquellos que tengan voluntad de sumarse. Es hora de dejar a un lado las quejas, las catarsis eternas o de esperar a que otros nos resuelvan los problemas. Si nos ponernos a trabajar juntos…seguramente algo mejorará y dejará de estar en la lista de “pendientes”.
Este año pasado convocamos, como cada temporada, a los ganaderos de la región a la Expo Bovinos, a fines de octubre. La gran concurrencia de productores, la exposición y jura de los mejores ejemplares bovinos de la zona, la presencia de empresas expositoras mostrando sus productos, las charlas técnicas y cursos, las reuniones con autoridades, el Concurso Tromen y finalmente los remates de hacienda, hicieron, gracias al gran trabajo de todo el equipo de organización, un evento destacado y una fecha imperdible de la agenda ganadera de la Patagonia.
La educación es primordial para el desarrollo y el progreso de todos, y esto no es diferente en el campo. La formación en oficios y las capacitaciones técnicas en temas rurales de interés aumentan las posibilidades de conseguir mejores empleos, elevan la autoestima y fomentan los emprendimientos. La Sociedad Rural de Neuquén ha ofrecido en este año diversos cursos, demostraciones y charlas técnicas con ese objetivo: la capacitación permanente de la gente de campo. Tenemos varios cursos proyectados para el 2026, además de continuar con los ya clásicos de inseminación artificial y soguería criolla, que siempre tienen nuevos interesados.
La 2da edición del Concurso Tromen, en la temporada otoño-invierno-primavera de 2025, nos demostró que los chicos y jóvenes del campo quieren formarse y aprender. Este certamen innovador organizado por el equipo de la rural nos trajo una bocanada de aire fresco durante la Expo Bovinos, donde se realizó la última etapa: la presentación de los animales en pista, la jura, la premiación, y el emocionante remate final. Este año en otoño se abre nuevamente la inscripción, seguramente con más aspirantes, lo cual nos llena de orgullo y esperanza. Se siente que hay futuro para el campo patagónico con estos chicos que no le tienen miedo a asumir compromisos, ni al trabajo, ni a la responsabilidad ni a las dificultades que puedan surgir. Felicitaciones al equipo de trabajo que está a cargo de este gran desafío, este año encarando la 3er edición. Seguramente necesitaremos de la colaboración de todos, por lo que, si hay ganas de apoyar este proyecto, ¡todos son bienvenidos!
Todo esto lo hicimos con vocación de servicio, diálogo y compromiso, convencidos de que una institución activa y ordenada es clave para el desarrollo del sector rural de la provincia.
El campo neuquino no pide privilegios. Pide reglas claras, respeto y la posibilidad de seguir trabajando. Mientras haya familias dispuestas a vivir, producir y cuidar esta tierra, habrá futuro en el interior de la provincia. Desde la Sociedad Rural del Neuquén vamos a seguir haciendo lo que sabemos hacer: trabajar, dialogar y comprometernos.
Pensar el futuro del campo también implica formar a quienes lo van a conducir mañana. Por eso apostamos y acompañamos la consolidación del Ateneo de Jóvenes de la Sociedad Rural del Neuquén, como espacio de participación, formación y compromiso institucional, apostando al recambio dirigencial y a una ruralidad con liderazgo joven y responsable. Las puertas están abiertas para todos los chicos que quieran acercarse a participar.
El campo neuquino no es solamente un espacio de producción: es, ante todo, una escuela de valores. En el trabajo cotidiano se aprenden la responsabilidad, el esfuerzo, la solidaridad y el respeto por la tierra, que no es un recurso descartable sino un patrimonio que se cuida y se transmite. En el ámbito rural se construye comunidad, se forja identidad y se ejerce ciudadanía todos los días, muchas veces lejos de los centros urbanos y sin reconocimiento. Por eso decimos con orgullo que el campo no solo produce alimentos: también produce cultura, arraigo y compromiso con el lugar donde vivimos. Todo esto es lo que defiende y promueve nuestra entidad.
La defensa del campo neuquino no se agota en el ámbito provincial. Durante este año la Rural participó activamente en espacios nacionales y binacionales, abordando temas sanitarios, productivos y de seguridad, entendiendo que muchos de los desafíos del sector trascienden fronteras y requieren coordinación y diálogo permanente.
Creemos que parte de nuestra responsabilidad institucional es explicar lo que hace el campo y cómo vive su gente. Por eso fortalecimos la comunicación institucional y el vínculo con los medios , convencidos de que una sociedad informada entiende mejor al sector rural y valora su aporte al desarrollo de la provincia.
Durante este período también realizamos obras y mejoras en este predio, utilizando fondos propios con una administración responsable. Entendemos que contar con instalaciones adecuadas no solo fortalece nuestras exposiciones y actividades, sino que pone en valor un espacio que es de toda la comunidad rural.
Agradecemos profundamente a nuestros socios, que con su cuota y su participación sostienen esta institución desde hace décadas, y a todos los que acompañan, colaboran y se involucran en la vida de la Sociedad Rural del Neuquén. Esta casa se construye y se mantiene con el compromiso de todos
Queremos agradecer especialmente a quienes estuvieron en la primera línea durante este año tan duro: a nuestro personal de campo que comparte día a día con nosotros, a los brigadistas, a los voluntarios y, sobre todo, a nuestras familias que acompañaron y sostuvieron en silencio los momentos más difíciles. Sin ese compromiso cotidiano, muchas veces invisible, nada de lo que hacemos como institución sería posible.
A cada uno de los miembros de la Comisión Directiva y de los equipos de acción que se han formado en las diferentes áreas de gestión de la Rural, a los que han participado en la organización de esta Exposición y a los que trabajan acá durante el año para que todo funcione y siga en marcha, mi más profundo agradecimiento.
Culminamos con esta exposición un año más de arduo trabajo y esfuerzo conjunto. Que este 2026 que recién empieza nos encuentre a todos juntos reflejando y fortaleciendo el significado de nuestro lema institucional Unión, Acción y Sacrificio, que nos guía desde hace 93 años y que nos sigue marcando el camino a seguir.
Muchas gracias.
